60′ ¦ 4 frascos ¦ dificultad

Aunque hoy en día encontramos una gran variedad de mermeladas en los supermercados, no hay nada que supere una mermelada hecha en casa.

¡Aprovecha la fruta de la estación y prepara tu mermelada en casa!

INGREDIENTES:

  • 1 kg. de guayabas(os)
  • ½ kg. de azúcar
  • un chorrito de agua
  • un chorrito de jugo o zumo de limón
  • un chorrito de ron (muy opcional)
  • 4 frascos de vidrio con tapa (los de mermelada)

En la preparación de la mermelada tradicional se usa la misma cantidad de azúcar que de fruta. Esto es importante para la conservación de la misma. Sin embargo, como hoy en día la podemos guardar en la nevera, ajustamos el azúcar según el dulce de la fruta. Para algunas frutas hay que agregar gelatina adicionalmente, este sería el caso de la fresa, sin embargo, en el caso de la guayaba(o) o la mora, ella misma espesa con la cocción.

PREPARACIÓN:
Lava con abundante agua caliente los frascos donde vas a guardar la mermelada. Ideal sería hervir los mismos para que estén estériles. Reserva aparte.

Lava y corta la guayaba(o) en trozos de aproximadamente 2 cm.

Pesa la guayaba(o) para ver exactamente la cantidad de fruta que tienes.

En una olla introduce la fruta, un chorrito de agua que tape solo el fondo de la olla. Cuando el agua empiece a hervir agrega el azúcar. Cocina a fuego medio durante 20 minutos o hasta que veas que la fruta está suave y el azúcar está disuelta.

Introduce la mezcla en una licuadora y tritura prendiendo y apagando en lapsos muy cortos la licuadora. Esto es importante para que no tritures las semillas.

Pasa la mezcla por un colador y extrae las semillas y la piel de las guayabas.

Devuelve la mezcla a la olla y continúa cocinando por otros 20 minutos.

PRUEBA LA CONSISTENCIA DE LA MERMELADA:

Con una cuchara extrae un poquito de la mezcla y colócala en el centro de un plato llano. Coloca éste en el congelador por unos 3 a 5 minutos para que la mezcla se enfríe. Esto se hace para probar la consistencia de la mermelada. Si queda muy líquida, sigue cocinando y repite la prueba nuevamente. Cuando veas que la mermelada tiene la consistencia adecuada, añade un chorrito de jugo o zumo de limón y otro de ron (muy opcional). Es importante que el jugo o zumo de limón se agregue al final, para que su aroma perdure en el tiempo.

Llena los frascos con la mermelada hasta el borde, ponles la tapa y volteas los frascos.

Déjalos enfriar volteados. Una vez fríos, guárdalos preferiblemente en la nevera.

Sirve la mermelada sobre un pan calientito, dentro de un yogurt, úsala como base para una vinagreta, aprovéchala para decorar una torta.

¡Buen provecho y hasta la próxima !!!