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Springerle o galletas de anís

24 horas ¦ 1 bandeja ¦ dificultad

Las galletas “Springerle” (en español, “pequeño saltador”) las conocí con mi esposo que viene de Suabia, una región del sur de Alemania. Su abuelita las hacía cada año en Navidades. Luego mi suegra las preparaba cada Navidad para la familia con la receta de un libro de cocina del año 1925 que la abuela le regaló junto con el molde de madera tallado, cuando ella se casó con mi suegro.

Son galletas muy peculiares para la Navidad con sabor a anís, muy pintorescas, curiosas y colmadas de historia, ya que su origen se remonta a casi mil años atrás en la región de Suabia, Alemania. Los diseños en relieve de las superficies son hermosos y se forman con la ayuda de moldes de madera de peral tallados muy finamente, cuidando detalles milimétricos. Las inspiraciones y motivos de los moldes son muy variados y están llenos de simbolismos religiosos, de fábulas, de mitos y de animales. En algún tiempo las Springerle se usaron para decorar los árboles de navidad.

En nuestra familia las hemos seguido elaborando durante años y espero que ésta tradición nos siga acompañando.


INGREDIENTES:

  • 625 gr. harina de trigo todo uso (sin leudante)
  • 0,2 gr. bicarbonato de amonio (Hirschhornsalz), la punta de un cuchillo (también puedes utilizar la misma cantidad de bicarbonato de sodio)
  • 4 huevos medianos
  • 500 gr. azúcar glasé o nevazúcar
  • 1½ cucharadita de semillas de anís ligeramente tostadas
  • moldes para Springerle
  • rueda de corte acanalado de pastelería

Tablas de equivalencias de ingredientes líquidos e ingredientes secos.

Springerle


PREPARACIÓN:

En una sartencita sin grasa tuesta las semillas de anís hasta que comiencen a saltar y a bailar en la sartén. Aparta y reserva.

En un recipiente y con con la ayuda de una batidora de mano eléctrica, bate los huevos con el azúcar glasé durante media hora o hasta que notes que el azúcar está totalmente desintegrada y disuelta. Notarás que la masa se ha tornado cremosa y brillante.

Tamiza la harina de trigo y el bicarbonato de amonio (Hirschhornsalz) o el bicarbonato de sodio e intégralos a la mezcla.
Agrega las semillas de anís tostadas.

Ahora sigue trabajando la masa con las manos hasta que tengas todos los ingredientes integrados y te quede una masa uniforme.

Envuelve la masa en film plástico para alimentos y deja reposar en un lugar frío por una hora.

En una superficie enharinada trabaja la masa nuevamente y con la ayuda de un rodillo extiende la masa hasta que tenga unos 7,5 mm de espesor.

Espolvorea el molde para Springerle con harina de trigo.

Presiona fuertemente con el molde sobre la masa para que todas las figuras se marquen bien en la masa.

Con la ayuda de una rueda de corte acanalado de pastelería, recorta las galletas.

Colócalas cuidadosamente en una bandeja para hornos preparada previamente con papel antiadherente para hornos.

Déjalas reposar hasta el día siguiente en un lugar fresco. Usualmente las dejan reposando durante 24 horas, pero basta con que la superficie de las galletas esté bien seca.

Al día siguiente notarás que las galletas han adquirido un color amarillo pálido tirando a blanco. Ese es el momento de meterlas a hornear.

Precalienta el horno a 175˚C / 325˚F (arriba y abajo).

Antes de introducirlas al horno debes cepillar bien las galletas para quitarles toda la harina que tengan adherida.

Hornea durante 15 minutos sin abrir el horno. ¡No te despegues de la ventana del horno !!! Verás como las galletas comienzan a crecer segundo a segundo a casi el doble del tamaño y se les forma un pie o base (Füßle), el cual será ahora amarillo dorado y la superficie permanecerá amarilla pálida.

Saca las galletas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla.

Estas galletas recién horneadas son tan duras como una piedra. Lo ideal es meterlas durante unos días en un contenedor hermético con varias rebanadas de manzana. Esto ayudará a que las galletas se humedezcan y se pongan suaves. Si no, simplemente espera a que con la humedad del ambiente se ablanden.

¡Buen provecho, Feliz Navidad y hasta la próxima !!!

6 pensamientos sobre “Springerle”

  1. Hoy me has hecho reír y llorar al mismo tiempo, me recordé de mi tía China y su esposo que era descendente de alemanes, (digo era, porque mi tía y su esposo, ya no se encuentra entre nosotros), más con esta receta, me recordé que ella los hacía en Bolívia, cuando yo era niña,y me recuerdo muy bien que me encataba el aroma y el sabor, creo que por esa época tenía entre 7 a 8 años,y en esa edad ni imaginas, que el mundo puede te llevar a otros lugares, desde mis mis nueve años más o menos, viaje de diversos lugares, hasta me radicar en Anápolis-Goiás-Brasil, cuando cumpli 15 años, después de te contar un poco de mi história, quereia te pedir dos cosas

    1°) Si tu puedes me conseguir los moldes, para que yo haga en la región que vivo, pués no la conocen, y con eso me estarías ayudando mucho

    2°) Si me permites que la traduzca al protugues, para que ella pueda publicar en un blogue que tiene con las devidas referencias

    MUCHAS GRACIAS QUE DIOS TE BENDIGA HOY Y SIEMPRE

    1. Hola Charito !!!!
      Que alegría nos ha dado leer tus líneas!!! Es verdad lo que cuentas, hay olores que uno nunca olvida y que lo transportan a uno a momentos especiales y muy bellos. Nos encanta saber que te gusta lo que hacemos.
      Nos encantaría ayudarte a conseguir los moldes en Brasil, pero estamos muy lejos !!!! Nosotros vivimos en Tenerife.
      Si llegas a viajar a Alemania, Austria, Canadá o USA es más fácil conseguirlos en tiendas especializadas en menaje para tortas, galletas, etc.
      Por supuesto que puedes traducir nuestra receta al portugués y publicarla en tu Blog incluyendo nuestro link a la receta. Es todo un orgullo para nosotros !!!!
      Recibe un abrazo muy fuerte y mucha suerte en la búsqueda y compra de los moldes.
      Igualmente que Dios te bendiga a ti y a los tuyos hoy y siempre.

    1. Hola y muy buenos días !!! Muchas gracias por escribirnos. Los moldes que utilizamos para hacer las galletas Springerle eran de la bisabuela de mi esposo y han ido pasando de familia en familia hasta que llegaron a nuestras manos. 😉 Sin embargo sabemos que hay varios sitios en Internet, sobretodo en Suiza, Alemania, Canadá y USA, donde puedes conseguir y comprar los moldes, tanto de madera como de plástico. Mucho éxito en la búsqueda. Un abrazo.

    1. Hola Glenda !!!!
      Si, mi esposo es también un Schwabe !!!!!
      Te sentirás a gusto con nuestras recetas porque tienen un poquito de aquí y un poquito de allá … 🙂
      Muchos saludos y bienvenida a éste espacio culinario.

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