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Champiñones rebozados

30′ ¦ 2 personas ¦ dificultad

Para rebozar estos champiñones hemos utilizado un ingrediente que está muy de moda y que es el sustituto perfecto para el pan rallado que comúnmente utilizamos en la cocina. Se llama Panko, es procedente de Asia, y no es más que “miga de pan rallada” que convierte cualquier alimento, en una delicia crujiente y llena de sabor.

El Panko son hojuelas o migajas de pan tierno sin la corteza que al ser secado no se desintegra, dando como resultado migas o copos mucho más grandes que el pan rallado tradicional. Muy a menudo ese tipo de pan lleva leche en su composición, lo que hace que los alimentos una vez fritos, obtengan un empanado mucho más crocante, compacto, mucho más fino y que no absorba casi nada de grasa, lo que hace que obtengas un plato mucho más ligero.

No solo es perfecto para rebozar vegetales, carnes de todo tipo, si no que también las puedes utilizar espolvoreando un poco encima de gratinados de papas y verduras, sobre una lasaña o pasta al horno.


INGREDIENTES:

  • 300 gr. champiñones frescos
  • 2 huevos enteros
  • 2 cucharadas de nata espesa o crema de leche
  • 6 cucharadas de harina de trigo todo uso
  • 10 cucharadas de Panko, si no tienes, utiliza pan rallado
  • sal y pimienta negra recién molida a tu gusto
  • 1 litro de aceite de maíz, de girasol o de canola para freír

PREPARACIÓN:

Limpia los champiñones con papel de cocina, córtales un poquito el tallo y déjalos completos. Recuerda que no debes lavar los champiñones, ya que absorben agua y pierden su aroma y su sabor característico.

Para hacer el rebozado, prepara tres platos hondos:

  1. en el primero colocas la harina de trigo con un poquito de sal y pimienta;
  2. en el segundo colocas los huevos y la nata bien batidos;
  3. y en el tercero colocas el Panko o el pan rallado.

Comienza a recubrir los champiñones en ese mismo orden:

  1. Primero cubres los champiñones con harina de trigo,
  2. luego los bañas con huevo batido,
  3. y al final los recubres con el Panko o en su defecto, con el pan rallado.

Colócalos ordenadamente sobre una bandeja.

Cuando tengas todos los champiñones recubiertos, calienta el aceite en una olla grande y honda.

Cuando el aceite esté bien caliente, comienza a freír los champiñones.
Para probar que el aceite está bien caliente, introduce el mango de una cuchara de madera en el centro del aceite y si se hacen burbujas alrededor, significa que está listo para freír.

Trata de no meter muchos champiñones a la vez para que la temperatura del aceite no baje y te queden doraditos y bien crujientes.

Saca los champiñones del aceite y los vas colocando sobre papel de cocina para que éste absorba toda la grasa posible y cuando todavía están calientes, le rocías un poco de sal por encima.

¡Listo !!!, ¡ahora a comer !!! Son perfectos acompañados de una rica ensalada fresca y de una salsa tártara o salsa alemana.

¡Como siempre te deseamos un buen provecho y hasta la próxima !!!