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Los higos secos son un alimento muy popular, cargado de nutrientes y de fibra, lo que lo hace ser muy digestivo y energético.

Han sido conocidos como alimento importante incluso ya en antiguas civilizaciones. Hoy por hoy, estas «frutas falsas» de la higuera son utilizadas para preparar mermeladas, licores, frutas confitadas, panes, tartas y lo incluyen en quesos e incluso en el café. Si, leyeron bien, las hemos llamado «frutas falsas» porque realmente no son un fruto, son una “infrutescencia” o un conjunto de frutos en forma compacta. Otro ejemplo de esto es la fresa. Ciertamente es un receptáculo carnoso denominado “sicono” en forma de pera pequeña el cual tiene un hueco en su interior donde se albergan diminutas flores que más tarde se desarrollarán en menudas frutas carnosas llamadas “aquenios”, las cuales conocemos todos como “pepitas”.

La higuera es originaria de Asia Menor, aunque ahora también crece en todo el Mediterráneo y en América. Sus “frutos” son en forma de pera muy pequeña y tienen color verde a color púrpura, son suaves y bastante melosos. En su interior contienen muchas y diminutas “pepitas” que le dan esa peculiaridad cuando uno las muerde. Se pueden comer con su piel y son una muy buena fuente de fibra.

El higo fresco tiene un tiempo muy limitado de vida útil, sin embargo, la conservación por secado o deshidratado al sol o en aire caliente ha resultado ser una manera muy buena para poder consumir este alimento durante todo el año.
Al reducir el contenido de agua de la fruta a menos del 20%, el contenido de azúcar se eleva y por lo tanto se convierte en un alimento rico en calorías. Imagínense, que 100 gramos de fruta seca tiene alrededor de 280 calorías. Además de la muy buena fuente de fibra que tiene, también contiene potasio, calcio, magnesio, fósforo y hierro, igualmente vitamina A, C y vitaminas del grupo B en cantidades significativas lo que lo lleva a ser buena fuente de energía recomendado para deportistas y para personas que tienen un desgaste físico importante.

En la cocina se pueden comer crudos añadiéndolos a ensaladas de frutas o de vegetales frescos. También en el desayuno son una buena manera de comenzar el día, agregándolos a los cereales o preparándolos en mermeladas.

Los higos secos sintonizan muy bien con carnes de caza, con aves, con platos picantes, en recetas exóticas, en panes y son muy suculentos en tortas. Acompañando quesos curados y añejos, jamón serrano y salamis son una sensación en textura y sabor.

Los higos secos son muy duraderos, sin embargo, debemos comprarlos en establecimientos de nuestra confianza y luego tenemos que almacenarlos herméticamente, en un lugar fresco, seco y protegidos de la luz y de los insectos ya que estos pueden ser susceptibles a plagas, mohos y hongos. Usualmente los higos se dañan de adentro hacia afuera, así que para estar seguros y evitar riesgos de consumir algo infectado, podemos cortarlos por la mitad antes de agregarlos a nuestro plato.

El higo tanto fresco como seco es muy saludable y recomendado para cualquier persona ya que es muy digestivo y nutritivo.  Así que si está a tu alcance, no dejes de consumirlo.

¡Buen provecho y hasta la próxima !!!