Albóndigas en salsa de alcaparras (Königsberger Klopse)

45′ ¦ 4 personas ¦ dificultad

¿Quién hubiera pensado que las albóndigas en salsa de alcaparras o Königsberger Klopse son una especialidad alemana típica de Berlín tan famosa y conocida por los alemanes como la salchicha, el Sauerkraut (Chucrut) o el Currywurst?

Actualmente se encuentra entre los platos más sencillos, sin embargo descubrimos que antiguamente era la clase más pudiente y acaudalada, la que comía este plato, ya que en la receta se utilizan la carne de ternera y las alcaparras que eran un lujo en esa época.

Nace alrededor de 200 años atrás y aunque lleva el nombre de Königsberg de la Prusia Oriental, hoy Kaliningrado, aún se desconoce el origen de su nombre.

Antiguamente los pedazos de carne eran martillados finamente y luego cocinados en una salsa muy ácida. Con el tiempo la receta fue cambiando y la carne entonces era picada muy finamente junto con las anchoas o sardinas, pan, cebolla y huevo para luego formar las “pelotas” o albóndigas. La salsa que baña a éstas albóndigas se prepara con alcaparras y nata.

Y aunque originalmente ésta receta es preparada con carne de ternera molida, hoy en día nos inclinamos más bien por utilizar carne de res y carne de cerdo, ya que son mucho más accesible para todos.


INGREDIENTES:

  • 250 gr. de carne de res molida
  • 250 gr. de carne de cerdo molida
  • 2 cebollas pequeñas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 a 5 filetes de anchoas
  • 2 hojas de laurel
  • 3 clavos de especia
  • 2 litros de caldo de res o caldo de pollo
  • chili en escamas o pimienta cayena a tu gusto
  • 100 gr. de pan blanco sin corteza
  • 50 ml. de leche
  • 2 huevos enteros
  • 2 cucharadas de perejil fresco cortadito
  • 1 limón
  • 100 ml. de nata líquida
  • 1 cucharada colmada de alcaparras
  • 2 cucharadas de harina de trigo todo uso
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • sal y pimienta negra a tu gusto

PREPARACIÓN:

Retira la corteza del pan blanco y córtalo en dados. Remoja el pan en la leche. Reserva.

Corta una de las cebollas en brunoise y dórala en una sartencita con un poquito de aceite de oliva. Reserva.

Corta las anchoas tan fino que parezca una pasta.

Corta finamente el perejil fresco.

En un recipiente mezcla la carne molida, los huevos, la cebolla rehogada, las anchoas y el perejil. Agrega sal, pimienta y chili en escamas a tu gusto.

Exprime la leche del pan y agrégalo a la mezcla. Revuelve bien para que todos los ingredientes se integren.

Humedécete las manos con agua y forma albóndigas de aprox. 3-4 cm. de diámetro. Reserva aparte.

Inserta en la otra cebolla las dos hojas de laurel y los clavos de especia. Introduce la cebolla en el caldo y caliéntalo hasta que hierva. El caldo debe estar salado para que no extraiga el gusto de las albóndigas.

Introduce las albóndigas y cocina a fuego lento y tapado. Cuida de que el caldo no hierva (la temperatura debe estar entre 70ºC y 80ºC).

Las albóndigas deberían estar listas entre 10 a 15 minutos dependiendo del tamaño. Prueba una y si están listas, sácalas y resérvalas en un plato aparte.

En otra olla, derrite la mantequilla, añade la harina de trigo y cocina removiendo constantemente para que no se pegue en el fondo de la olla. Es importante que la mezcla no se oscurezca. Añade la nata líquida y dos cucharones de caldo de las albóndigas. Deja hervir y si la salsa está muy espesa, añade más caldo. La consistencia ideal es la de una salsa bechamel muy líquida.

Añade las alcaparras, la ralladura de medio limón y un chorrito de jugo de limón a tu gusto. Condimenta con sal y pimienta.

Introduce las albóndigas en la salsa caliente y las dejas reposar unos minutos para que las albóndigas se calienten y los sabores se entremezclen.

Sirve con papas al vapor o con arroz blanco.

¡Buen provecho y hasta la próxima !!!

Print Friendly, PDF & Email