Mermelada de fresas y vainilla

1 día macerar + 3′ cocción ¦ 2 frascos ¦ dificultad

Teníamos mucho tiempo queriendo preparar una mermelada de fresa bien sabrosa y aprovechando que estamos en época de fresas, decidimos prepararla.

Ésta mermelada de fresas y vainilla no tiene nada que ver con las que compras normalmente en los supermercados. Primero, su aspecto: tiene un color rojo impresionantemente intenso. El sabor: de muerte lenta; la mezcla de la fresas y la fragancia de la vainilla es el propio verano cálido danzando en tu paladar, queriendo una y otra vez darle otra probada.

Para que la mermelada conserve ese color tan vivaz y enamorador no la podemos cocinar mucho tiempo, ya que al cabo de unos minutos, el color se oxida y marchita quedando lo que muchos conocemos de las mermeladas tradicionales.

Para ello utilizamos un producto alemán, que hoy en día se encuentra en muchos supermercados. Es el azúcar extra gelificante 2:1 de Dr. Oetker y en alemán: Extra Gelierzucker 2:1. Dándoles una explicación sencilla, es azúcar normal mezclada con pectina de manzanas y de frutas cítricas. Esta mezcla permite que cocinemos la mermelada solo en tres minutos. Si, así mismo como lo leen: En tres minutos y listo.

Si llegan a encontrarla no duden en comprarla y verán que los resultados son magníficos.


INGREDIENTES:

  • 500 gr. de fresas frescas
  • 2 vainas de vainilla
  • 250 gr. de azúcar gelificante para mermeladas de Dr. Oetker (Extra Gelierzucker 2:1)
  • 1 a 2 frascos de vidrio con tapa para mermeladas esterilizados

 

Mermelada de fresas y vainilla


PREPARACIÓN:

El día antes de preparar la mermelada:

Lava, limpia y corta las fresas a la mitad.

Prepara la vainilla haciendo un corte longitudinal en las vainas con la ayuda de un cuchillo bien afilado y saca sus semillas.

Mezcla las fresas, las semillas y las vainas de la vainilla con el azúcar gelificante. Tapa el recipiente y lo llevas a la nevera hasta el día siguiente.


Si quieres esterilizar los frascos y las tapas:

En una olla grande con abundante agua, hierve los frascos de vidrio y sus tapas durante 30 minutos.

Sácalos del agua caliente y déjalos escurrir y enfriar boca abajo en una rejilla. No seques los frascos por dentro con un trapo, esto evitará que entren bacterias.

Sin embargo, si vas a preparar la mermelada en poca cantidad y la vas a guardar en la nevera, no necesitas hacer este procedimiento.


Pasado el tiempo:

Verás que el azúcar ha extraído una gran cantidad de líquido de la fruta.

Introduce las fresas maceradas en una olla y llévala a cocinar.

Espera a que comience la ebullición y desde ese mismo momento, toma el tiempo. Serán solo 3 minutos de cocción y listo. Por si acaso, aparta la olla de la hornilla y haz una prueba para ver si la mermelada se solidifica y cuaja, colocando 1 a 2 cucharadas en un plato llano y lo llevas al congelador por tres minutos. Al pasar el dedo verás que se hace un surco que no se vuelve a cerrar. Esto significa que la mermelada está lista.

Vierte la mermelada aún caliente en el/los frascos con tapa y los volteas.

Deja enfriar bien antes de meterlos a la nevera.

Sabemos que te gustará esta receta.

¡Te deseamos un buen provecho y hasta la próxima !!!

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