El hinojo ha estado presente en la cocina desde hace miles de años. Ya los griegos y los egipcios utilizaban esta planta como remedio.

Las semillas se utilizan para refrescar el aliento y también se aprovechan para aromatizar ginebras. Se asemeja mucho al aroma del anís y sus propiedades son muy parecidas. Se utilizan en infusiones para relajar el estómago y para ayudar a la digestión.

Las semillas de hinojo son una de las más seguras, sobretodo para ayudar a los bebés a liberar gases y a aliviar el estómago. Una cucharadita de hinojo se hierve en una taza de agua, se deja reposar unos 20 minutos, se cuela y se deja enfriar. Este té se lo das al bebé en su biberón o tetero. Le ayudará a curar los cólicos.

Además de ser muy útiles para aromatizar las comidas, son consideradas como un potente antioxidante. Igualmente son beneficiosas para los cálculos renales, favorece los problemas de la menopausia, las náuseas, ayuda a la digestión y relaja el estómago. También ayuda a aumentar el rendimiento de leche materna durante la lactancia. Compresas de té de hinojo en los párpados inflamados, ayudan a aliviarlos y a mejorar la vista.

El hinojo es uno de los componentes del curry y se utiliza mucho en la preparación de pescados, pollo y cerdo. Le da fragancia y aromatiza con su sabor agradable y dulce a vinagretas, mermeladas, arroces y pastas.

Las semillas tostadas en una sartén sin aceite hacen que el aroma y la fragancia surjan y si le añades un poquito de azúcar para caramelizar las semillas, es realmente sensacional.

Como todas las especias, hierbas y condimentos, te recomendamos que la guardes en un envase hermético y en un lugar seco y oscuro.

¡Te deseamos buen provecho y hasta la próxima !!!!