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Mermelada de mísperos (Nísperos del Japón)

60′ ¦ 5-6 frascos ¦ dificultad

Ya viene la primavera y es época de mísperos o nísperos del Japón y mi suegra tiene un árbol en su jardín que está colmado de frutas maduras. Nos regalaron varios kilos y queremos hacer mermelada.

Nosotros no conocíamos esta fruta. Esta delicia es pequeña y ovalada, como de 3-4 cm. de longitud. Su pulpa es suculenta y su sabor se asemeja al albaricoque o al melocotón, solo que con un toque más ácido. Tiene un sabor extraordinario.

La fruta tiene tanta pectina que no necesitas gelatina o pectina adicional para que espese, por lo que la mermelada que vamos a preparar es 100% natural en sabor, color y aroma. Sin embargo, no vamos a dejar de hacer variaciones añadiendo canela, cardamomo y anís estrellado.

Te invitamos a experimentar y a que nos cuentes tus experiencias.


INGREDIENTES:

  • 1 kg. de fruta de mísperos (nísperos del Japón) sin semilla
  •  800 gr. de azúcar
  • jugo de medio limón (opcional)
  • 5 a 6 frascos para mermelada de aprox. 450 gr. cada uno

Tabla de calorías


PREPARACIÓN:

Lava los mísperos (nísperos del Japón). Córtalos por la mitad y sácales las semillas. Como la fruta se oxida muy rápido, procésala inmediatamente.

En una olla honda cocina la fruta con el azúcar a fuego medio. Dependiendo de la acidez de la fruta puedes variar la cantidad de azúcar. Sin embargo, no debes utilizar nunca menos del 60% en relación a la cantidad de fruta, ya que es a esa concentración que el azúcar elimina la mayoría de las bacterias y hongos.

Si es de tu gusto y deseas la mermelada un poco más ácida, agrega el jugo de medio limón.

Remueve para que el azúcar y la fruta no se peguen en el fondo de la olla. Verás que el azúcar comienza a disolverse, se forma el almíbar y comienza a hervir. Baja la temperatura y deja cocinar durante 20 minutos removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera. Verás como la fruta se comienza a suavizar.

Es hora de introducirla en un vaso de licuadora para triturar la fruta. Debes hacerlo con mucho cuidado ya que el almíbar está muy caliente y al prender la licuadora se te puede rebosar y derramar el líquido. Pon un paño bien mojado encima antes de prender tu artefacto. Licua a velocidad máxima durante tres minutos. Verás que la consistencia de la mermelada ahora es espesa y muy brillante.

Pasa la mermelada por un colador y la devuelves a la olla. Para ver si la mermelada está lista, coloca una pequeña muestra de la mermelada en un plato llano y lleva éste al congelador, solo para que se enfríe rápidamente y tengas una prueba de la consistencia. Si todavía está muy líquida, cocina por unos minutos más y repite la prueba hasta que tengas la consistencia deseada. Mientras menos tiempo la cocines, más preservarás las vitaminas de la fruta.

Una vez que tengas el producto deseado, lo introduces inmediatamente en los frascos, los tapas y los dejas reposar y enfriar boca abajo. Esto ayuda a que no entre ningún tipo de bacteria.

Si vas a preparar muchos frascos de mermelada es importante que los esterilices, ya que seguramente no tendrás espacio en el frigorífico y los tendrás que guardar en la despensa.


PARA ESTERILIZAR LOS FRASCOS Y LAS TAPAS:

En una olla grande hierve los frascos de vidrio y sus tapas durante 30 minutos. Sácalos del agua caliente y déjalos escurrir y enfriar boca abajo en una rejilla. No seques los frascos por dentro con un trapo, esto evitará que entren bacterias.

La abuela de mi esposo que vivía en el campo en un pueblo muy pequeño en el sur de Alemania siempre hacía las mermeladas en casa. Me acuerdo que tenía un huerto y un jardín lleno de flores y frutas y preparaba las mermeladas en grandes cantidades. Utilizaba la misma cantidad de azúcar que de fruta y esterilizaba muy bien los frascos para que duraran y permanecieran perfectas durante años.


CON AROMA DE CARDAMOMO, CANELA Y ANÍS:

Hoy preparamos de nuevo la misma mermelada con 1 kg. de mísperos (nísperos del Japón) que nos regalaron y la aromatizamos con:

La cocinamos de la misma manera que te indicamos arriba, solo que le añadimos la astilla de canela, las vainas de cardamomo abiertas y la cucharada de anís. Si te gusta la mermelada más ácida, agrega el jugo de medio limón. Es muy importante que estés pendiente de sacar la astilla de canela antes de licuar la fruta. Luego sigue el mismo procedimiento.

Te va a encantar este sabor exótico y original.

¡Y no te olvides de compartir esta receta con tus amigos !!!

¡Una vez más te deseamos un buen provecho y hasta la próxima !!!