Risotto de espárragos
60′ ¦ 2 personas (aprox. 480 calorías por ración) ¦ dificultad

Los espárragos frescos están llenos de nutrientes y cargados de hierro, potasio, calcio y muchas vitaminas. Además son muy ligeros y tienen mucha fibra, lo que los hace ser un buen aliado a la hora de hacer cualquier régimen alimenticio, ya que sentirás sensación de saciedad, ayudando a reducir el apetito.

Este alimento es perfecto para acompañar cualquier tipo de carne o pescado, y si lo haces el protagonista de tu receta, queda sensacional.

Hoy el espárrago verde fresco será el rey de nuestra receta y lo comeremos como plato único en un delicioso risotto de espárragos.

¡Anímate e incluye diariamente vegetales en tu dieta, porque tu salud es lo primero!


INGREDIENTES PARA EL RISOTTO:

  • 160 gr. de arroz Arborio o arroz Carnaroli (normalmente se utilizan de 40 gr. a 80 gr. de arroz por persona dependiendo de si es para una entrada, para un contorno o guarnición, o para un plato principal)
  • 300 gr. de espárragos verdes frescos (también puedes utilizar espárragos trigueros)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • ½ cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 100 ml. de vino blanco
  • 1 cucharada de mantequilla fría o aceite de oliva
  • sal y pimienta negra recién molida a tu gusto
  • chili en escamas o pimienta cayena a tu gusto
  • ralladura de limón
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado

INGREDIENTES PARA EL CALDO O FUMÉ DE ESPÁRRAGOS:

  • 350 ml. de agua
  • las sobras que quedaron luego de pelar los espárragos
  • ½ cebolla mediana
  • 1 tallo de perejil fresco
  • ½ zanahoria mediana
  • ½ tallo de célery (apio) pequeño
  • 2 dientes de ajo

EMPEZAREMOS LIMPIANDO LOS ESPÁRRAGOS:

Con la ayuda de un pelador de verduras, pela la tercera parte de los tallos de los espárragos y cortas el extremo duro. No los deseches, ya que lo vamos a utilizar para preparar el caldo o fumé.

Corta los espárragos en trozos de aprox. 2 cm. de largo. Cuida de que la cabeza de los espárragos, también llamada yema, quede completa.


PREPARACIÓN DEL CALDO O FUMÉ DE ESPÁRRAGOS:

En una olla coloca las sobras que quedaron luego de pelar los espárragos, y añade la cebolla, el ajo, la zanahoria y el célery (apio) en trozos pequeños. Condimenta con un poco de sal y deja cocinar a fuego lento y medio tapado por aprox. 30 a 45 minutos.


COCINAMOS LAS CABEZAS O YEMAS DE LOS ESPÁRRAGOS:

Si quieres utilizar las cabezas o yemas de los espárragos como decoración y te queden de un color verde intenso, cocínalos en agua con abundante sal. Una vez listos, los introduces inmediatamente del agua caliente a agua helada.

Si no, añádelos junto con los tallos a la cocción del risotto.


EMPEZAMOS CON LA PREPARACIÓN DEL RISOTTO:

En una olla y a fuego medio, dora en aceite de oliva la cebolla y el ajo cortados finamente hasta que estén traslúcidos.

Agrega el arroz y mezcla hasta que veas que los granos están brillantes (1 a 2 minutos).

Comienza añadiendo el vino blanco, revuelve y deja que el líquido se evapore y el arroz lo absorba completamente.

Agrega un cucharón grande del caldo y cocina sin dejar de remover. Cuando veas que el líquido se absorbe, agrega más caldo, sigue cocinando y removiendo todo el tiempo.

Cuando el arroz comience a suavizar, aprox. después de 10 minutos, añade los tallos de los espárragos y sigue cocinando, removiendo y añadiendo caldo cuando haga falta.

Cuando el grano del arroz ya esté al dente, es decir, que el grano esté suave, pero su centro esté ligeramente firme, agrega la mantequilla fría y el queso parmesano. Bate enérgicamente con una cuchara de madera hasta que emulsione la mantequilla y el queso con el líquido del risotto. Esto le dará cremosidad y brillo a tu receta. (Si eres vegano, puedes sustituir la mantequilla por aceite de oliva).

Antes de servir, rectifica la sal y añade la ralladura de limón.

¡Una vez más te deseamos un buen provecho y hasta la próxima !!!


NUESTROS CONSEJOS:

Para que los espárragos conserven su textura crujiente y su sabor ligero y especial, existen varias maneras de elegirlos y cocinarlos:

  1. A la hora de comprar espárragos, elige siempre los que estén firmes y descarta los blandos y con falta de color. Una prueba es frotando un espárrago contra el otro y si chilla significa que están frescos. Otra prueba es apretar en el corte y si sale líquido es significado de frescura.
  2. Elige los espárragos que tengan el mismo tamaño para que al cocinarlos te queden todos con la misma consistencia y textura.
  3. Los espárragos blancos frescos suelen tener el tallo duro, por lo que es mejor pelarlos antes de cocinarlos. Simplemente utiliza un pelador de verduras y lo pasas con mucho cuidado desde la flor hasta la base o extremo inferior. Si son espárragos verdes gruesos, solo debes pelar la mitad o la tercera parte inferior. Si son muy finos no necesitan ser pelados.
  4. Si utilizas espárragos gruesos ten presente que la base de éstos es más robusta y dura que los delgados, por lo que es preferible quitar la parte dura, ya que está llena de fibras y no es sabrosa al paladar. Simplemente sostén cada extremo del espárrago con ambas manos y con cuidado lo doblas hasta que sientas donde está el punto más blando y punto más duro, éste se quebrará solo. Desecha la parte dura.
  5. Siempre lava los espárragos antes de prepararlos, ya que como crecen en suelos arenosos, éstos pueden tener restos de arena.
  6. Para nosotros uno de los más sabrosos son los espárragos trigueros, que son verdes, muy finos y se consiguen casi todo el año. Estos son perfectos para hacer ensaladas y saltearlos en un-dos-por-tres. No necesitan mayor cosa y están de muerte lenta.
  7. Cocina los espárragos solo hasta que estén todavía crujientes. Si deseas parar la cocción y que te queden verdes intensos, sumérgelos inmediatamente del agua caliente a agua helada.
  8. Cuando cocines los espárragos sumergidos en agua, añade sal, azúcar y un chorrito de jugo o zumo de limón. Esto le dará un toque muy sabroso.
  9. Para conservar los espárragos durante algunos días en la nevera, enrolla un trozo de papel húmedo en la base. Es importante consumirlos tan pronto como los compres, ya que éstos ofrecen su sabor y textura durante los 3 a 4 primeros días.
  10. Los puedes hacer al vapor, cocinados en agua, a la plancha o al horno. Todas las variantes son deliciosas.

No dejes de consumir los espárragos cuando estén de temporada, que así los tendrás más frescos y más baratos en cualquier mercado y supermercado.

¡No dejes de incluir vegetales en tu dieta y recuerda que lo importante es comer sabroso y sano todos los días!

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